Bizantinos


Periodo


Años 552 – 624


Descripción


El Imperio Bizantino o Imperio Romano de Oriente es el gran dominador del Mediterráneo Oriental desde finales del siglo IV, teniendo la capital en Constantinopla. En el siglo VI su emperador Justiniano intenta recuperar los territorios del antiguo Imperio Romano de Occidente, entre ellos los de Hispania. Es en el año 552 cuando los bizantinos desembarcan en la Península Ibérica aprovechando las diferencias internas del Reinio Visigodo y crean la provincia de Spania. Tras participar en la lucha entre los dos candidatos visigodos al trono, Agila y Atanagildo, terminan controlando un territorio que se extiende por la costa desde Cádiz hasta Cartagena incluyendo las Islas Baleares.

La capital administrativa es Cartagena, Carthago Spartaria. Dispone de un puerto militar y comercial muy activo dentro de las rutas existentes, llegando a abastecerse de los mercados del norte de África y del Mediterráneo oriental. Estos contactos garantizan el suministro de ciertos productos que la ralentizada economía peninsular le cuesta proporcionar, como aceite, vino, salazones y vajillas cerámicas de cierta calidad. El poder se encuentra en manos de la clase mercantil, que monopoliza la pujante actividad comercial, principal base económica de la ciudad. El conjunto de la población de la ciudad es heterogénea y cosmopolita, muy influenciada por una importante presencia de la comunidad oriental, contando además con una sólida unidad cristiana asentada ya desde el siglo IV d.C.

Desde el año 570, en la etapa del rey visigodo Leovigildo, se inicia el declive y la perdida de territorios que ocupan los bizantinos. Su expulsión definitiva se produce en el año 624, durante el reinado visigodo de Suintila, donde son obligados a abandonar de forma definitiva las últimas ciudades que entonces conservan en la zona del Estrecho de Gibraltar.


 


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