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Las villas romanas


Las villas romanas son casas de campo más o menos lujosas dentro de extensas propiedades. Pertenecen a familias de la élite, que las utilizan con fines residenciales y agropecuarios. Combinan el disfrute y la funcionalidad, el ocio y el negocio, algo muy del gusto de los romanos. Representan una de las típicas edificaciones de entonces. Forman uno de los referentes de la cultura romana en Hispania, mostrando un modelo cultural, social, económico y de organización del territorio de aquella época. Por norma general se localizan en lugares elegidos de manera cuidadosa: clima propicio, fertilidad de las tierras, proximidad a fuentes de agua o cursos de ríos y, por supuesto, buenas comunicaciones. Además se procura que estuviesen integradas dentro de un hermoso paraje.

Las primeras villas romanas aparecen a lo largo del siglo I a.C., en las zonas de más temprana e intensa romanización, el noreste y sur de la Península Ibérica. Al principio destacan por su papel de distinguidas viviendas de recreo en entornos campestres. A partir de la época del emperador César Augusto, coincidiendo con el cambio de Era y el inicio de la pacificación de Hispania, es cuando comienza su periodo de mayor implantación. La crisis bajoimperial que se inicia en el siglo III, con el consiguiente declive de las ciudades, tiene como consecuencia la expansión y el desarrollo del fenómeno de las villas romanas, impulsando su función productiva.

En el año 260 d.C. se produce la penetración en la Península Ibérica de bandas germánicas que durante una veintena de años someten al pillaje toda la zona norte y dejan una gran parte de las villas de esta zona convertidas en cenizas. Pasada la amenaza, a finales del siglo III se reconstruyen y amplían. Coincide con un proceso de ruralización de la sociedad, producida por el cambio de residencia de los ricos propietarios a zonas rurales. Todo ello da como resultado el establecimiento de un nuevo modelo de propiedad agrícola basado en suntuosas villas señoriales.

La economía de las villas romanas, asentada fundamentalmente en la agricultura y la ganadería, se complementa con diversas actividades artesanales y comerciales. Es un modelo de propiedad basado en el dominio de amplias posesiones de carácter latifundista. El conjunto, constituido por la mansión y las tierras, por los propietarios y toda su servidumbre incluyendo los esclavos, constituye una unidad económica autosuficiente y cerrada, capaz de generar los recursos necesarios para mantener un alto grado de independencia.

Respecto a su estructura física, siguen una compleja organización interna basada en las normas clásicas de simetría axial: un área en torno al cual se sitúan las todas las habitaciones y dependencias necesarias. Es un gran patio central con una galería corrida que tiene accesos directos a las zonas residenciales, artesanales, almacenes y lugares de culto. La vivienda podía tener una o dos plantas. La mayor parte de los suelos están pavimentados con bellos mosaicos policromos, unos con representaciones figuradas y otros con motivos meramente geométricos. Es frecuente la existencia de un conjunto termal para el baño y un sistema de calefacción bajo los suelos de muchas habitaciones.

Después de la caída de Hispania en el siglo V, muchas villas romanas son destruidas, otras abandonadas y algunas continúan durante la Edad Media con sus funciones productivas. Se sustituye la esclavitud por el colonato, en donde se establecen unas relaciones de dependencia personal entre hombres libres que cedían la propiedad de sus tierras y su fuerza de trabajo a cambio de la protección económica y jurídica del señor y propietario. Se estaban asentando así las bases de la estructura social feudad de la Edad Media. Varios de estos dominios fueron cristianizados y formarán el origen de futuros monasterios. En España están catalogadas los restos de unas 500 villas romanas, entre las que están las siguientes:

Adro Vello. El Grove, Pontevedra.

Almenara-Puras. Almenara de Adaja / Puras, Valladolid.

Aquis Origuinis. Lobios, Orense.

Benicató. Nules, Castellón.

Bruñel. Quesada, Jaén.

Cadima. Los Gallardos, Almería.

Camarzana de Tera. Camarzana de Tera, Zamora.

Cambre. Cambre, La Coruña.

Camesa-Rebolledo. Camesa / Rebolledo, Cantabria.

Camino de Albalate. Calanda, Teruel.

Can Ring. Besalú, Gerona.

Carranque. Carranque, Toledo.

Centcelles. Constantí, Tarragona.

El Canal. Valle de Abdalajís, Málaga.

El Faro. Torrox, Málaga.

El Ladrillar. Moraleja, Cáceres

El Molino Hundido. Las Viñuelas, Málaga.

El Palmeral. Santa Pola, Alicante.

El Paturro. Portmán, La Unión, Murcia.

El Pomar. Jerez de los Caballeros, Badajoz.

El Ruedo. Almedinilla, Córdoba.

El Villar. Chiliver, Almería.

Els Munts. Altafulla, Tarragona.

Fortunatus. Fraga, Huesca.

Fuente Álamo. Puente Genil, Córdoba.

Gárgoles de Arriba. Cifuentes, Guadalajara.

La Almadraba. Denia, Alicante

La Cocosa. Badajoz, Badajoz.

La Dehesa. Las Cuevas de Soria, Quintana Redonda, Soria.

La Estación. Antequera, Málaga.

La Ermita de Singla. Caravaca de la Cruz, Murcia.

La Gabardosa. Villanueva de Huerva, Zaragoza.

La Loma del Regadío. Urrea de Gaén, Teruel.

La Majona. Don Benito, Badajoz.

La Malena. Azuara, Zaragoza.

La Olmeda. Pedrosa de la Vega, Palencia.

La Ontavia. Terrinches, Ciudad Real.

La Raya. San Pedro del Pinatar, Murcia.

La Sevillana. Esparragosa de Lares, Badajoz.

La Tejada. Quintanilla de la Cueza, Palencia.

La Torre. Sax, Alicante.

La Vega. Villoria, Salamanca.

Las Gabias. Las Gabias, Granada.

Las Musas. Arellano, Navarra.

Las Torres. Estepona, Málaga.

Liédena. Liédana, Navarra.

Los Almendros. Tossa de Mar, Gerona.

Los Casarejos. Valle de Losa, Burgos.

Los Torrejones. Yecla, Murcia.

Los Villaricos. Mula, Murcia.

Mitra. Cabra, Córdoba.

Noheda. Villar de Domingo García, Cuenca.

Possidica en el Cercado de San Isidro. Dueñas, Palencia.

Río Verde. Marbella, Málaga.

Rótova. Rótova, Valencia.

Sa Mesquida. Calviá, Islas Baleares.

Saelices el Chico. Saelices el Chico, Salamanca.

Salar. Salar, Granada.

San Pedro del Arroyo. San Pedro del Arroyo, Ávila.

Santa Cruz. Baños de Valdearados, Burgos.

Santa Eulalia. Sax, Alicante.

Santa Lucía. Aguilafuente, Segovia.

Santa María de Hito. Valderredible, Cantabria.

Saucedo. Talavera de la Reina, Toledo.

Toralla. Vigo, Pontevedra.

Torreáguila. Barbaño, Montijo, Badajoz.

Torre de Benagalbón. Rincón de la Victoria, Málaga.

Torre Llauder. Mataró, Barcelona.

Valdeherreros. Riba de Saelices, Guadalajara.

Veranes. Gijón, Asturias.

Vilauba. Camós, Gerona.

Xauxelles. Villajoyosa, Alicante.


Villa romana de Torreáguila. Barbaño, Montijo, Badajoz

Villa Romana Torre Águila - Barbaño, Badajoz


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